En este casi primer semestre del año, las asesorías personalizadas impulsadas por REIBA se vienen desarrollando con un espíritu profundamente motivador y esperanzador. Esta motivación nace principalmente de los propios docentes y líderes de las comunidades, quienes han encontrado en este espacio un apoyo formativo valioso en metodologías, estrategias, dinámicas y formas de compartir conocimientos que respetan plenamente sus saberes propios.

REIBA continúa fortaleciendo el ánimo de seguir aprendiendo también aquello que viene de afuera, no para darle mayor valor, sino para comprender que ambos conocimientos tienen la misma importancia y pueden complementarse para el bienestar de las comunidades y de las futuras generaciones. Este caminar se vive desde lo pastoral, en el compartir cotidiano, en las visitas a las comunidades, en el acompañamiento cercano y en el trabajo del día a día con las familias, niños, jóvenes y líderes comunitarios.

Este proceso está generando un impacto significativo en los niños y jóvenes beneficiarios de la formación que reciben sus maestros y líderes. Poco a poco, muchos de ellos vuelven a sentirse conectados con su identidad, sus raíces, su lengua y sus orígenes; aspectos que en algunos casos habían dejado de compartirse dentro de las familias por diferentes motivos a lo largo de los años. Hoy, aprender sobre quiénes son y de dónde vienen vuelve a despertar orgullo, interés y esperanza.

Asimismo, los asesores y la comisión central de REIBA son conscientes de que las nuevas tecnologías representan un gran aliado para los procesos de revitalización, restauración y preservación cultural. En esa línea, el papa León XIV ha recordado que la inteligencia artificial debe estar siempre al servicio de la dignidad humana, promoviendo el bien común y fortaleciendo aquello que une a los pueblos.

La tecnología, utilizada con responsabilidad y sentido humano, puede ayudar a preservar las lenguas originarias, fortalecer la memoria de los pueblos y mostrar al mundo la riqueza espiritual, cultural y natural de la Amazonía. Porque la Amazonía debe ser respetada no solo por su inmensa diversidad de flora y fauna, sino también por su papel fundamental en el cuidado de la vida, en la lucha contra el calentamiento global y por el invaluable conocimiento de la medicina natural, accesible para todos.

Hablar de la Amazonía es hablar desde aquella pequeña comunidad donde viven apenas tres familias, hasta las grandes ciudades metropolitanas. Todos, desde el lugar donde nos encontremos, podemos aportar para construir una verdadera ecología integral, basada en el respeto, la valoración cultural y el cuidado de la Casa Común.

Con esperanza seguimos caminando, aprendiendo y compartiendo, convencidos de que cuando un pueblo recupera su memoria, fortalece también su futuro.