Del 16 al 21 de agosto de 2026, la ciudad de Puyuk (nombre originario de Puyo, Ecuador) se convirtió en el epicentro de la resistencia y defensa de la Panamazonía. En el marco del XII Foro Social Panamazónico (FOSPA), los Pueblos Indígenas, Afrodescendientes, comunidades campesinas, sociedad civil, juventudes y redes eclesiales de los nueve países de la cuenca se congregaron bajo una urgencia histórica: declarar a la Amazonía en estado de emergencia para evitar el «punto de no retorno» provocado por la expansión del extractivismo, la deforestación y la violencia del crimen organizado.

En este espacio de articulación, la Iglesia con rostro amazónico tuvo una presencia activa. Instituciones y redes como la Red de Educación Intercultural Bilingüe Amazónica (REIBA), la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA), la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), el Servicio Jesuita Panamazónico (SJPAM), la Confederación Latinoamericana de Religiosos (CLAR) y CÁRITAS, unieron sus voces al Mandato de los Pueblos, reafirmando su compromiso con la defensa integral de la Casa Común.

Las Casas del XII FOSPA: Diálogo, Denuncia y Alternativas

El foro estructuró sus debates en torno a cuatro Casas Temáticas y un espacio transversal de juventudes:

Territorios Libres de Extractivismo para una Amazonía con Derechos: Espacio donde se denunciaron los tres años de incumplimiento de la Consulta Popular sobre el Yasuní para dejar el petróleo bajo tierra, exigiendo el fin de las concesiones mineras y la erradicación del uso de mercurio.
Soberanía y Libre Determinación de los Pueblos y Nacionalidades Indígenas: Orientada a fortalecer el autogobierno, el control territorial y el concepto ancestral de Kawsak Sacha (Selva Viviente).
Economías para la Vida y la Justicia Climática: Enfocada en construir modelos de sostenibilidad comunitarios, rechazando las «falsas soluciones» como los mercados de carbono y el canje de deuda que incrementan la dependencia financiera.
Resistencia de Mujeres y Diversidades: Centrada en visibilizar el cuerpo de las mujeres como el primer territorio de defensa frente al patriarcado y al extractivismo.

  • Campamento Permanente de Juventudes: Lugar donde las y los jóvenes asumieron el relevo generacional para ocupar espacios de decisión sin pedir permiso.

Profundizando en la Casa 3: Economías para la Vida frente al Despojo

Las redes eclesiales distribuyeron a sus delegaciones entre las distintas casas. REIBA y CEAMA, junto a representantes de la REPAM y el SJPAM, volcaron su trabajo en la CASA 3: Economías para la Vida y la Justicia Climática.

Allí se reafirmó que las Economías para la Vida son un horizonte político para colocar el cuidado de la naturaleza y los derechos humanos por encima del capital:

  • Recuperación de Saberes Ancestrales y Artesanías: Se compartieron iniciativas sobre el uso sostenible de materia prima local para la elaboración de artesanías, generando ingresos justos sin degradar el bosque.

  • Soberanía Alimentaria y el Proyecto «Semillero»: Se destacó la protección de semillas nativas frente a las amenazas de expropiación y privatización del patrimonio genético amazónico.

Propuestas Colectivas y Llamados de Acción

Base de Datos Panamazónica: Se acordó impulsar una base regional sobre semillas, saberes ancestrales y proyectos comunitarios en marcha.
Red de Monitoreo Ambiental Comunitario: Se propuso crear una red de monitoreo y un Atlas Vivo para sustentar litigios estratégicos regionales en el Sistema Interamericano en defensa de los ríos y territorios.
E
ducación Intercultural y Enfoque Generacional: Se ratificó que todo parte de la educación. Es urgente incorporar estas prácticas en la enseñanza de las nuevas generaciones, garantizando que las mujeres (protagonistas de la sostenibilidad) y las juventudes tengan un rol activo y vinculante en las decisiones.

Presencia Territorial y la Lucha del Pueblo Waorani

El trabajo de la Iglesia en el FOSPA tuvo un anclaje concreto en las realidades de misión. Durante el encuentro, Ana Gabriela Jimenez M., Coordinadora de Educación Intercultural Bilingüe (EIB), representó a la REIBA y compartió vivencias con jóvenes waoranis de la REIBA Dicaro, junto a la voluntaria saliente Martha Chávez y las hermanas lauritas; Marlene Cachipuendo y Cecilia Puentestar.

Desde la coordinación central de REIBA se reafirmó el respaldo a la lucha que el pueblo waorani mantiene contra las petroleras y la contaminación de sus fuentes de agua. Se denunció la farsa de las «compensaciones sociales»: recientemente, la petrolera construyó un pozo de agua para la comunidad, pero debido a una mala ubicación, el agua se mezcla con la suciedad, incumpliendo la promesa de agua limpia e incrementando la vulnerabilidad de la población.

Un Compromiso con Futuro: Hacia el XIII FOSPA en Colombia

El XII FOSPA concluyó reafirmando que no se esperará la voluntad de los gobiernos ni el cumplimiento formal de sentencias: los pueblos han decidido ejercer su autodeterminación. Se denunció la violencia, la criminalización de defensores, la proliferación del crimen organizado e incluso las guerras y conflictos globales que amenazan a la región.

Asimismo, el foro expresó su solidaridad con los pueblos afectados por recientes eventos sismológicos en Colombia, Perú y Venezuela, y levantó su voz en rechazo a las injusticias globales como el genocidio contra el pueblo palestino.

La Iglesia con rostro amazónico, en alianza con los pueblos originarios, asume este Plan de Acción para que la Amazonía siga siendo una casa viva. Con la mirada puesta en la continuidad de este caminar, la delegación panamazónica se convocó desde ya para el XIII Foro Social Panamazónico, que se llevará a cabo en Colombia.