Dentro de las múltiples articulaciones que van floreciendo en el territorio amazónico, como signos concretos de esperanza y compromiso compartido, se destaca la experiencia que se desarrolla en San Borja, en el Vicariato Apostólico de Reyes, en colaboración con Cáritas San Borja y el equipo local de REIBA San Borja.
Una respuesta desde la vida y el territorio
El proyecto “Formación de jóvenes de las comunidades indígenas y campesinas con el enfoque de agroforestería dinámica sucesional” surge como una respuesta concreta al llamado de cuidar la vida, la tierra y promover el buen vivir en las comunidades.
Su objetivo principal es impulsar la implementación de huertas diversificadas que:
- Fortalezcan la soberanía alimentaria
- Mejoren la nutrición familiar
- Revaloricen la relación profunda con la tierra
Más que una iniciativa productiva, se trata de un camino educativo y comunitario que integra saberes ancestrales y conocimientos técnicos en armonía con la naturaleza.
Un proceso integral y participativo
El desarrollo del proyecto se caracteriza por su enfoque integral, donde cada etapa es vivida como parte de un aprendizaje colectivo:
- Preparación del terreno, respetando los ciclos naturales
- Entrega y siembra de semillas
- Acompañamiento en el cuidado, mantenimiento y cosecha
- Espacios comunitarios de intercambio de saberes
Este proceso alcanza un momento profundamente significativo en la preparación de alimentos, donde las nuevas hortalizas se integran con los productos tradicionales de cada comunidad. Así, se enriquecen las recetas sin perder su esencia cultural, fortaleciendo la identidad alimentaria.
Juventud e identidad: un camino de reencuentro
En todo este caminar, el equipo local REIBA San Borja brinda un acompañamiento cercano a las y los jóvenes, promoviendo el reenamoramiento de su identidad tsimane como un don valioso que merece ser cuidado y fortalecido.
Asimismo, se impulsa el uso vivo de la lengua originaria junto al castellano, fomentando un bilingüismo que:
- Dignifica
- Fortalece la identidad
- Permite defender con orgullo la cultura propia
Este proceso educativo no solo transmite conocimientos, sino que forma sujetos conscientes de su historia, su territorio y su responsabilidad con las futuras generaciones.
Tejiendo redes para cuidar la Casa Común
Esta experiencia nos recuerda que los desafíos de la Amazonía requieren caminar juntos. Por ello, se hace una invitación abierta a otras redes, organizaciones e instituciones que trabajan en la región a seguir articulando esfuerzos para:
- Fortalecer la cultura de los pueblos
- Preservar los territorios y la biodiversidad
- Promover la educación intercultural bilingüe
- Impulsar alternativas sostenibles desde las comunidades
Sumar esfuerzos es sembrar futuro.
Sembrar más que alimentos
Este proyecto no solo cultiva huertas: siembra esperanza, identidad, conocimiento y dignidad. Fortalece a las y los jóvenes como protagonistas del cuidado de la Casa Común y como constructores de un futuro más justo, solidario y sostenible para la Amazonía.
En cada semilla plantada, germina también la vida de los pueblos.