En el tercer y último día del taller para maestros y maestras de la triple frontera amazónica entre Brasil, Colombia y Venezuela, la jornada estuvo marcada por un profundo sentido de cierre, compromiso y proyección hacia el futuro de la Educación Intercultural Bilingüe (EIB) en el territorio.

Este encuentro formativo reunió a más de 50 docentes provenientes de diversas comunidades de la región, quienes, a lo largo de los días, compartieron experiencias, saberes y desafíos comunes. El taller fue acompañado por un equipo organizador amplio, del cual hicieron parte Sabrina Burgos, de Fe y Alegría Colombia; el equipo itinerante COBRAVE, con la participación de Alfonso Franco, ex voluntario de REIBA; y la Hna. Lisette Escárate, representante de REIBA, entre otros colaboradores comprometidos con el fortalecimiento educativo en la Amazonía.

La jornada final se desarrolló a través de tres dinámicas pedagógicas que permitieron integrar lo vivido durante todo el taller. La primera de ellas, “El morral de la memoria”, invitó a los participantes a reconocer que nadie llega solo a un espacio de aprendizaje. Cada docente, desde su historia personal y comunitaria, lleva consigo la fuerza de sus ancestros, los saberes heredados y la memoria viva de su pueblo. Esta actividad permitió valorar la identidad como un elemento fundamental en la práctica educativa, reafirmando que enseñar también es un acto de memoria y pertenencia.

La segunda dinámica, “Mi compromiso como docente EIB”, se planteó como un ejercicio de reflexión personal y proyección. En continuidad con lo trabajado el día anterior sobre la escuela intercultural bilingüe soñada, los docentes respondieron a tres preguntas clave: ¿qué cambiar en su práctica educativa?, ¿qué empezar a hacer? y ¿qué dejar de hacer? Este momento permitió pasar de la reflexión a la acción, generando compromisos concretos orientados a transformar la educación en sus comunidades.

Las respuestas evidenciaron un fuerte interés por fortalecer el uso de las lenguas originarias en el aula, revalorizar los saberes ancestrales y promover una educación más cercana a la realidad cultural de los estudiantes. Asimismo, se destacó la importancia de construir espacios educativos seguros, inclusivos y respetuosos de la identidad de los pueblos.

Finalmente, la jornada concluyó con la dinámica “Cosecha”, un espacio simbólico en el que los participantes compartieron los aprendizajes, sentimientos y experiencias acumuladas durante el taller. Este cierre reflejó no solo lo aprendido, sino también la motivación y el compromiso colectivo que cada docente se lleva de regreso a su comunidad.

Más allá de ser un espacio de formación, el taller se consolidó como un encuentro de saberes, culturas y esperanzas compartidas. Los participantes regresan a sus territorios con el deseo firme de implementar lo aprendido y seguir fortaleciendo una Educación Intercultural Bilingüe que responda a las realidades amazónicas, valore las culturas y mantenga vivas las lenguas y los saberes ancestrales para las futuras generaciones.