Sueño con una Amazonia que luche por los derechos de los más pobres, de los pueblos originarios, de los últimos, donde su voz sea escuchada y su dignidad sea promovida.
Sueño con una Amazonia que preserve esa riqueza cultural que la destaca, donde brilla de modos tan diversos la belleza humana.
Sueño con una Amazonia que custodie celosamente la abrumadora hermosura natural que la engalana, la vida desbordante que llena sus ríos y sus selvas.
Sueño con comunidades cristianas capaces de entregarse y de encarnarse en la Amazonia, hasta el punto de regalar a la Iglesia nuevos rostros con rasgos amazónicos.
Querida Amazonia.
REIBA. Un proyecto de Dios para la Amazonía.
La Hna. Alba Teresa Cediel, misionera de la Madre Laura, participó en el Sínodo sobre la Amazonía del 2019.
La Hna. Alba Teresa Cediel, actualmente se encuentra en el corazón de la Amazonía y desde allí nos habla de la importancia de la Red de Educación Intercultural Bilingüe y de la necesidad de que muchos se sumen a esta iniciativa en favor de la educación.
La Red de Educación Intercultural Bilingüe Amazónica (REIBA) es un proyecto educativo de la Iglesia que responde al sueño cultural del Papa Francisco. “Querida Amazonía” Un reto interesante que nos invita a fortalecer la educación indígena propia que parte de la identidad de cada pueblo originario, muchos de estos pueblos y comunidades indígenas se encuentran localizados en contextos y realidades difíciles que cada vez desafían nuestra realidad y compromiso. Necesitamos manos que se sumen a ser realidad este proyecto, vale la pena vivir esta experiencia del Voluntariado laical e Inter congregacional, la riqueza que se adquiere es grande.
Vivir esta experiencia enriquece, es descubrir la grandeza de Dios en los pueblos originarios, en el encuentro con la Amazonia, esta selva que nos invita con su belleza e inmensidad por su grandeza a alabar y bendecir a Dios.
La invitación que nos hace el papa Francisco es de salir al encuentro del otro, de los pueblos originarios, al encuentro de la naturaleza, sin miedo a las dificultades y guiados siempre por la fuerza del Espíritu, ¡La Amazonia nos espera! Apoyemos este proyecto educativo con alma, vida y corazón en la medida que damos de lo que somos y tenemos nuestro corazón se queda con los niños, su inocencia y sonrisa, se queda con la inmensidad de la Amazonia que debemos amar y custodia.